EL PROCESO CREATIVO

Publicado por Eric Resendiz , jueves, 29 de septiembre de 2011

 El proceso creativo es un conjunto de etapas  ordenadas, las cuales mediante el ejercicio de cada una de ellas,  podremos desarrollar el pensamiento creativo.  A lo largo del estudio de la creatividad, diversos autores han estudiado la forma en que el cerebro genera ideas,  sin embargo lo que es un hecho, es que,  la creatividad puede solucionar problemas dependiendo de la dedicación y esfuerzo que se tenga en el problema.  

Varios autores han propuesto diversas etapas, las cuales expondremos a continuación:

Autor
Proceso Creativo propuesto:
Observaciones:
Graham Wallas
Preparación, incubación, iluminación y verificación
Primer investigador en proponer un conjunto de etapas para generar la creatividad.
Elliot R. Danzing
Detección, Motivación, definición, preparación, escudriño mental, compenetración, verificación y modificación

John E. Arnold
Pregunte, observe, asocie y prediga

Alex F. Osborne
Descubrimiento de hechos, definición del problema, preparación, descubrimiento de ideas, producción de ideas, desarrollo de ideas, descubrimiento de soluciones, evaluación y adopción

Carl E. Gregory
Decisión sobre el problema, análisis del problema, recolección de datos, organización de datos, inducción, planeación, verificación previa, activación de planes y evaluación

Explicaremos cada una de las etapas del proceso creativo, según Wallas, el cual consta de cuatro fases:   preparación, incubación, iluminación y verificación.

Preparación: Es la primera etapa del proceso creativo.  En esta etapa se define el problema o reto a lograr y se reúne información acerca de la situación.


Es cuando nos surge el problema que queremos resolver,  para ello, reunimos la información necesaria para encontrar las posibles soluciones al mismo.

Incubación: Es la segunda etapa del proceso creativo.  En ella se digieren los datos, se busca la solución de los problemas.   En esta etapa, surgió el clásico ejemplo de la historia de la palabra “eureka”.



Se cuenta que un viejo monarca recibió de regalo una hermosa y pesada corona de oro.  Quiso saber si estaba fabricada completamente del precioso metal, pero esto era imposible sin destruirla.  Entonces hizo llamar a Arquímedes, uno de los sabios de la corte, quien señaló que el problema no tenía solución debido a la forma irregular de la corona que impedía calcular su volumen exacto.   El rey no quedó satisfecho y exigió una respuesta o Arquímedes  pagaría con su cabeza.   Sin alternativa, el sabio trabajó duramente, estudió y consultó, pero no llegó a ningún resultado positivo.   Resignado a perder la vida decidió darse un baño y presentarse ante el rey.  Sumergido en el agua de pronto exclamó:  ¡Eureka!.   Allí estaba la solución.  Su cuerpo al entrar en la tina desplazó una cantidad de agua equivalente a su volumen que podría medirse fácilmente.  La forma irregular de la corona ya no importaba, bastaba con introducirla en un recipiente con agua y observar el aumento de su nivel.



Arquímedes conocía las fórmulas para medir el volumen de un cuerpo, pero ese saber resultaba insuficiente para responder  a este inesperado desafío, a menos que fuese capaz de utilizarlo de un modo diferente. La clave surge cuando logra relacionar la corona con el agua y abrir de este modo una nueva comprensión del problema.



El paso de la preparación a  la puesta en marcha o aplicación de la solución de los problemas, no ocurre inmediatamente. Las ideas tienen que pasar por un proceso de incubación. En algunos casos esas ideas y formas distintas de apreciar la realidad tienen que dejarse en "gestación".


Esto no significa que se quede uno en espera sin hacer nada. Por el contrario, durante este periodo de incubación, los empleados deben recabar una buena cantidad de información pertinente, la cual almacenan, recuperan, analizan, combinan, reordenan y, por último, reconforman para realizar algo distinto o dar soluciones nuevas. Este periodo puede durar meses por lo que se requiere ser paciente y al mismo tiempo perseverar hasta que llegue la luz para concretar las ideas en respuestas que se estaban buscando.


Hay que pensar, por ejemplo, en el tiempo que uno se tarda buscado las respuestas de una prueba o un acertijo. A pesar de que trató de sacudir su mente, no aparecían las soluciones. Entonces, de repente, surge la luz, la respuesta llega a la mente. ¡Eureka! la inspiración del proceso creativo funciona de manera similar. La inspiración es el momento en el que todos sus esfuerzos se conjugan para llegar a un feliz término.

Iluminación: la tercera etapa, da la solución a los problemas.


La solución a los problemas se realiza en esta etapa.   Cuando el individuo encuentra una respuesta para lograr su objetivo es cuando se presenta la iluminación, la idea que va a permitir que se encuentre la respuesta.



 La iluminación es fuente de gran satisfacción, pero el trabajo creativo aun no concluye. Se requiere de un esfuerzo adicional para llegar a la innovación, lo cual implica obtener provecho de esa inspiración y convertirla en un producto o servicio útiles, o en una forma diferente de realizar las actividades o funciones. Recuerde la frase referida al inventor  Edison, en el sentido que la innovación consistía en el 5% de inspiración y en el 95 % de transpiración, es decir, arduo trabajo y no sólo la genialidad de las ideas.

Verificación.  Es la última etapa que permite comprobar que la idea que se presentó es la que soluciona el problema, en caso de que no lo haga, el proceso vuelve iniciar con la preparación.   Aunque muchas veces la iluminación es más rápida porque el cerebro ya pensó el problema y seguramente permanece una segunda o tercera alternativa para solucionar la problemática propuesta.

Normalmente, en la verificación, se participa del proceso creativo a otras personas en los proyectos que se han venido trabajando. Esta participación es esencial, porque incluso el mejor de los inventos se podría frustrar o perder, al no obtener la retroalimentación debida de un tercero que vea con ojos críticos la propuesta innovadora. 

ETAPA
HABILIDAD O TIPO
DE PENSAMIENTO
ESTADO DE ÁNIMO

Preparación



Fluidez, flexibilidad, originalidad, pensamiento divergente (lateral)

El pensamiento divergente abre al individuo un gran abánico de opciones a diferencia del pensamiento convergente, también llamado vertical por De Bono, por medio del cual está mpas vinculado con la selección de opciones reduciendo así el rango de posibilidades

TENSIÓN
Incubación
El individuo no se ocupa conscientemente del problema o de generar más ideas.  Sin embargo, se ha observado que se continúan haciendo asociaciones o conexiones entre ideas que posee la persona, lo que permite que se llegue a la siguiente fase del proceso

FRUSTRACIÓN
Iluminación
Sólo aquellos que han venido pensando y trabajando en un problema, y que cuentan con una información clave sobre el asunto, podrán llegar a hacer determinadas conexiones que les permitan encontrar de pronto la solución o la idea genial.  En ocasiones, cuando se cuenta con un gran número de ideas para llegar a la iluminación o identificación de la idea creativa, se requiere de un proceso de análisis y de selección.   Han surgido frases y palabras que reflejan esta etapa: eureka, se me prendió el foco, me cayó el veinte, etcétera.

ALEGRÍA
Verificación
Análisis, síntesis y elaboración

En esta etapa del proceso son muy importantes estas habilidades

CONCENTRACIÓN
Cuadro No. 5. 
Etapas del Proceso Creativo y sus reacciones.  Fuente:  UNITEC



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